Durante años, la materia fue mi escenario natural. No la buscaba: simplemente respondía. Tenía una capacidad innata para materializar lo que imaginaba.
La vida me hablaba en hechos. Yo contestaba en movimiento.
🏡 La expansión: el mundo en mis manos
Hubo una etapa en la que la materia parecía seguirme el ritmo. Todo crecía, todo se abría:
1,5 hectárea de campo
Media hectárea con arroyo y bosque
Un auto 0 km
Una 4x4 japonesa
Varios autos clásicos y otros modernos a lo largo del tiempo
Un departamento de un dormitorio con patio que me construyó la firma de mi hermano primogénito, padrino y hoy difunto, Juan Arturo. Su firma: Impianti Srl.
Ese patio era más que ladrillos: era un gesto de amor fraternal, un sello familiar, un espacio donde la vida se aquietaba.
🌑 La caída: la noche que no avisa
La quiebra llegó como una noche larga, sin bordes. Una prueba espiritual profunda. Perdí todo. Todo.
No fue iluminación. Fue desnudez. Fue estar ahí, sin nada, y aun así seguir siendo yo.
🌤️ Reconstrucción: la versión más liviana de mí
Volví a empezar:
Compramos con la herencia de nuestros padres un nuevo departamento en condominio 50 y 50 con mi hermana Alejandra, un nuevo departamento de un dormitorio del cual soy usufructuario vitalicio, lo que en los hechos me convierte prácticamente en propietario.
Armé mi hogar con muebles nuevos por medio de una larga obra de interiorismo que duro 9 años.
Elegí un minimalismo consciente, casi ritual, bien filosófico.
Y seguí adelante con mi coupé Taunus, que ya no es símbolo de poder, sino de perseverancia, fe, esperanza, continuidad, memoria, camino y por encima de todo: mucho capital invertido en esta laborterapia de su restauración.
La Taunus hoy es un hilo que une mis etapas. Un testigo silencioso.
🔥 Vulnerables Fuertes
Y sigo en camino, más liviano, más claro, más yo.


